Lo que se dice por ahí.

Artículo publicado en Elnacional.cat

El otro día me encontré con este artículo y no puedo más que comentarlo. Me encuentro con que se sigue llamando a la Gimnasia Hipopresiva como “abdominales”, y que se cree que sólo se trabajan estos músculos, cuando es mucho más. Pocas veces se comentan los beneficios posturales, respiratorios, circulatorios, digestivos, sexuales… Y sólo en el ámbito del postparto se comentan los beneficios a la hora de corregir o evitar prolapsos y problemas de incontinencia urinaria, o reducir la diástasis abdominal. A los hombres se los mantiene en el oscurantismo. Pueden prevenir problemas de próstata y obtener los mismos beneficios posturales, respiratorios, etc, que obtenemos las mujeres. En fin. 🥴🥴🥴

Los ejercicios de tipo hipopresivo, llevan miles de años existiendo. No es otra cosa que quitar presión en las cavidades de pecho, abdomen y pelvis, pero sobre todo abdomen. Esta pauta respiratoria, sumada a la pauta postural, conforma la Gimnasia Hipopresiva. Los vacíos abdominales los realizan los practicantes de yoga desde hace milenios, como un ejercicio de limpieza del cuerpo, tonificación de los órganos digestivos, mejora de la función respiratoria y por supuesto, tonificación de los músculos del abdomen, evitando hernias, entre otras cosas. 🙌🏼🙌🏼🙌🏼

Por eso, y para ir limpiando el mar de confusión que existe al respecto, vamos comentando frase por frase de este artículo, deseando que esta práctica se haga cada vez más popular y todos y todas puedan gozar de sus múltiples beneficios.💎💎💎

Building Sixpack easy

👉🏻 “Un tipo de abdominales poco conocidos que nos aportan beneficios”.

Primera falacia. Los ejercicios hipopresivos no son abdominales. Son ejercicios que engloban una serie de pautas posturales y respiratorias para trabajar, entre otras cosas, los músculos del abdomen. Sabemos que los músculos del abdomen, son varios, y juntos trabajan sinérgicamente (en equipo) creando la FAJA ABDOMINAL, que tiene varias funciones. Estabilizar el cuerpo, sostener la espalda, protegernos ante esfuerzos, sujetar nuestras vísceras, tener un “centro”, CORE, de fuerza, de donde partan nuestros movimientos, y donde podamos apoyarnos, centrarnos, creando un eje. ✅

Lo único cierto de este titular es de que siguen siendo ejercicios “poco conocidos“, lamentablemente. Digo lamentablemente, porque hay personas que se siguen haciendo daño con los abdominales; porque hay personas que siguen sufriendo un abdomen abultado y poco o nada funcional; hay personas que desean reducir cintura y no saben por dónde empezar; hay personas que sufren pérdidas de orina y/o prolapsos y no saben cómo ayudarse a sí mismas. Hay mujeres que quieren recuperarse después de un parto y tampoco saben por dónde empezar. Y hay muchas personas con problemas posturales o malos hábitos posturales, que podrían evitar lesiones y dolores. Por eso es mi misión, CORRER LA VOZ!!! Para que cada vez más personas, obtengan el máximo de beneficios. ✅

👉🏻 “Los abdominales hipopresivos no son los más conocidos, pero también nos pueden servir para tonificar el abdomen”.

Bueno, otra frase falaz. “También nos pueden servir…” NO. NOS SIRVEN. PUNTO. Y es lo único que funciona sin hacernos daño. Sorry. Aquí soy radical. Evidentemente, si hacemos Pilates, bien hecho, tonificaremos el abdomen. Si hacemos cualquier actividad física o deporte, donde somos conscientes de la postura, y del uso de nuestros músculos, si estamos conectados con el CORE, tonificaremos el abdomen. Todo pasa por el abdomen y el core. (Cuando digo CORE, el centro, me refiero a la faja abdominal y los músculos de la espalda y cadera, incluso a los glúteos. También el diafragma y suelo pélvico, y el psoas ilíaco.). Todo es un núcleo, un centro, partiendo desde el centro de gravedad y de donde parten las respuestas musculares para generar movimiento, pero también para estabilizarnos. ✅

👉🏻 “Tras exhalar y antes de inhalar se realiza la apnea (es decir, se está unos segundos sin respirar), observándose una especie de succión en el abdomen. En resumen, se trata de expulsar todo el aire y posteriormente aguantar la respiración mientras se expande el tórax y se encoge la tripa, para mantener la tensión…”

Bueno… Ni tan mal. No está del todo mal explicado, pero tampoco está claro. Porque dicho así, parece que la succión la tenemos que hacer nosotros a base de exprimir nuestra tripa hacia adentro, y mantenerla dentro haciendo fuerza. Y sin embargo, es algo que se produce automáticamente al realizar un movimiento de inspiración pero sin meter aire. El diafragma en lugar de descender, sube, y éste músculo crea una succión. No lo hacemos nosotros. Esa succión genera un vacío abdominal, es decir, esta “tripa encogida”, que no encojo yo, sino que se encoge involuntariamente. Con lo cual, nosotros no mantenemos la tensión, la tensión se mantiene sola mientras dure la apnea (lo que ellos llaman “aguantar la respiración”, que también se puede malinterpretar , porque “aguantar la respiración” puede ser con aire dentro, como cuando buceamos. Pero, para practicar gimnasia hipopresiva, haremos apnea en espiración, es decir, sin aire dentro, en vacío total). Después de realizada la apena en espiración, y el vacío abdominal, inspiramos y se suelta todo el mecanismo; el diafragma baja, la tripa se distiende, vuelve a su ser. Este trabajo de los músculos del abdomen, sobre todo el transverso abdominal y los oblicuos, pero todo el abdomen, y suelo pélvico, esta compresión y “encorsetamiento”, se produce por acción del diafragma. Y con la repetición se va creando una faja abdominal funcional, un abdomen menos abultado, una cintura más fina, unos músculos más tonificados, una espalda más descomprimida, unas vísceras más “sujetas”, más “en su sitio”, una postura más correcta, saludable, estable, larga, y una musculatura más fuerte en general, de todos los músculos involucrados en este mecanismo, pero de todo el cuerpo en general, si además agregamos la pauta postural, que no es otra cosa que mantener una postura correcta, traccionando la musculatura del cuerpo en direcciones opuestas, creando un cuerpo fuerte, estilizado, flexible y apoyándonos en nuestros benditos músculos, que para algo los tenemos como sostén, no sólo como protagonistas del movimiento. ✅

👉🏻 “...y finalmente dejar de tensar y volver a inspirar”.

Y aquí otra vez. No es que dejamos de tensar la tripa y luego inspiramos. Sino que al inspirar (si lo has hecho bien, un vacío completo, inspirarás como desesperado/a, como cuando se te acaba el aire debajo del agua y sales a la superficie a tomar una gran bocanada de aire, igual), el diafragma desciende, y la tripa se destensa, naturalmente. Es decir que la tripa vuelve a estar suelta y no “succionada hacia adentro” no porque yo lo haga a propósito, sino porque vuelvo a meter aire y se vuelve al mecanismo normal de la inspiración. ✅

👉🏻 “Se recomienda hacer varias series regularmente para observar resultados (aproximadamente veinte minutos al día)

No estoy de acuerdo con esto tampoco. Veinte minutos al día son muchos minutos, y , sobre todo, al iniciar la práctica, se fatigará sin duda la musculatura. No sólo del abdomen, sino el propio diafragma. Salvo que seas cantante, no estás acostumbrado/a a trabajar tanto el diafragma a conciencia. Trabaja sólo, por supuesto, todo el día, inconscientemente, en la respiración y estabilización, entre otras cosas. Así que, sin agotarnos, sobre todo al comenzar, cinco minutos al día, o tres veces por semana diez minutos, para empezar. Para re-programar la faja abdominal, tres veces en semana veinte minutos, es ideal. Pero sino, diez. O cinco todos los días; es mejor la constancia, la regularidad, que el exceso espaciado. ✅

Hasta aquí mis comentarios sobre este artículo, que, si bien lleno de informaciones no correctas, o no precisas, al menos pone en el tapete a la Gimnasia Hipopresiva, y, si el lector es suficientemente curioso, al menos buscará información. Éste es el inicio del descubrimiento de esta práctica. Así lo fue también para mí, al ver que los abdominales normales no funcionaban. Al ver que mi abdomen estaba abultado aunque me matara en el gimnasio y me matara a abdominales. Al ver que no podía fiarme de mi abdomen ante los esfuerzos, y terminaba tirando de espalda. Y muchas cosas más que fue descubriendo con la práctica. Como el hecho de poder descomprimir mis vértebras cuando estoy sentada trabajando con el ordenador, o cuando voy conduciendo o cuando hago deporte.

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Hay mucho que obtener aquí. Es un camino saludable y rico en muchos aspectos. Es una práctica asequible en tiempo, esfuerzo y dinero, tirando por tierra todas las excusas. Es una inversión en uno mismo, en prevención. La prevención debería ser la base de nuestras acciones, más que salir a buscar soluciones cuando ya existen el dolor o la patología, o ambos. Te invito a separar el trigo de la paja, a investigar y a empezar. No hay nada que perder y todo por ganar. 🤗🤗🤗

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