Más sobre el agua.

Hola queridas y queridos. ¿qué tal vais/van? 🇪🇸 🇦🇷

Hoy quiero contarles algo que me parece muy valioso e importante y que muchas veces ignoramos. Yo empecé a pensar en esto gracias a mi madre, que, hace ya muchos años, era muy curiosa y lectora, y me pasó esta información. (Ahora es bastante mayor y sufre deterioro cognitivo 🙌🏼).

Resulta que un científico japonés, Masaru Emoto, ya fallecido, se dedicó a experimentar con el agua. Él descubrió que el agua es sensible al buen trato o al maltrato, a las palabras amorosas o las palabras hirientes. Incluso a la música bella y a la música violenta, de protesta, o ruidosa. Éste, congelaba distintas muestras de agua, y luego observaba los cristales con el microscopio. Cuando comparó los cristales de agua formados en uno y otro caso (tanto del agua del grifo, o de ríos, o lagos, de distintas ciudades del mundo), pudo observar que cuando el agua era tratada con amor, sus cristales eran preciosos, como joyas, con delicadas formas, simétricos, armoniosos y brillantes. En los otros casos, eran caóticos, sucios, y a veces, ni siquiera se formaban cristales (sobre todo con el agua del grifo y los ríos cercanos a grandes ciudades). ❄️

Esto puede parecer un cuento chino, o japonés. Pero nada más lejos. Su libro, Mensajes del agua, es maravilloso. Allí podréis observar fotos de estos cristales; los experimentos están documentados. Pero, para todos aquellos escépticos, que no digo que sea malo ser escéptico, podéis hacer un experimento. Yo lo hice en casa con mis hijos cuando eran pequeños. 🧪

El experimento consiste en poner arroz hervido en dos frascos. Para diferenciarlos, les pusimos tapas de distintos colores. Pero puedes poner una etiqueta. Ambos frascos estarán en un lugar con las mismas condiciones de temperatura y humedad, y permanecerán cerrados. Uno de los frascos será tratado con amor. Le dirás palabras bonitas, le cantarás canciones bellas, le dirás «te amo«. Al otro frasco, en cambio, le dirás palabras negativas, «te odio», «feo», «estúpido», etc. Y al cabo de una semana verás los resultados. (Mis hijos estaban encantados con el hecho de que les dejara decir malas palabras al arroz, y lo pusieron fino, le dieron con todo el repertorio).🤬

El resultado fue éste: el arroz bien tratado, el de la tapa azul, se mantuvo casi igual (es más oscuro porque pusimos arroz integral; puedes hacerlo con arroz blanco mejor). El otro, el maltratado, de tapa roja, tenía moho, estaba negro y maloliente. Creer o reventar. 😳

Ahora pensemos algo. Si nosotros, los humanos, somos 70-80% agua, ¿cómo afectan las palabras a nuestro estado de ánimo, nuestra autoestima, nuestra salud?… Nuestras moléculas de agua se alinearán de una u otra forma, influyendo en nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Sobre todo pensemos en los niños; ellos no tienen aún mecanismo para filtrar y defenderse. De este trato, de las palabras que usemos para con ellos, dependerá su amor propio, su autoestima. Y, por qué no, prestemos atención al diálogo que tenemos con nosotros mismos. Si a cada pequeño error, o aparente fracaso, nos decimos «imbécil», «qué mal hago todo», «inútil», etc…. ¿Cómo podemos sentirnos bien?… Es imposible. 🤷🏻‍♂️

Así que los invito, a hacer el experimento. A prestar atención a las palabras que usamos para con los demás y para con nosotros mismos. A, cuando nos sorprendemos tratándonos mal o calificando negativamente a alguien, rectificar. Cambiar esa palabra negativa por otra. Esto es un super poder. De verdad. Y hay varias palabras que pueden limpiar todo: «gracias». «perdón». «te amo». (Puedes profundizar sobre esto investigando un poquito sobre ho´oponopono, una práctica que sostiene, que mediante la reconciliación con nuestro interior, y el perdón, podemos sanar. Su mantra principal es «Lo siento. Perdóname. Gracias. Te amo».🙌🏼😔🙏🏻💜

También los budistas, antes de entrar al templo, hacen rodar una especie de rodillos con palabras hermosas, y plegarias, así el viento puede esparcirlas. ¿No te parece precioso? Se denominan «ruedas de oración budistas».

No me quiero extender mucho más, pero me parece vital. Un lindo ejercicio también es, ya que hablamos en el post anterior de beber agua, cada vez que vamos a tomar un vaso, decirle al agua algo bonito, o simplemente, «gracias«. Después de todo es una bendición tener agua al alcance de la mano y poder beberla. 🚰

Con todo esto, espero que te trates bien, y puedas esparcir hermosas y amorosas palabras a tu alrededor, igual que un aspersor. Pero de los buenos. 💦

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