Cuidar el tono de tu cara e hidratarla, es súper importante.

Hola queridas… Y queridos, por qué no. Hoy quería contarles mi experiencia con algo que descubrí en esta pasada cuarentena. Ese encierro dio para mucho. Entre mis cuatro paredes, además de compartir tiempo en familia, pude armar todo mi curso de Gimnasia Hipopresiva Online, HYPOGYM 21, del que estoy muy orgullosa y espero que ayude a miles de personas con múltiples objetivos, desde reducir abdomen o cintura, hasta mejorar problemas de suelo pélvico, o dolores de espalda, problemas posturales, etc.

Además, ¡compuse un disco! Sí, mi primer disco como autora. Se llama «De repente» y está en todas las plataformas digitales. Además, estudié francés. Luego abandoné, y ahora retomé. Es lo que tienen los idiomas, que, al no practicar, se olvidan. Creo que necesito pronto un viajecito a Paris. También empecé mis primeros pinitos con el ukelele. Sí que me cundió la cuarentena. y entre otras maravillas descubrí (y esto es de lo que quiero hablarles hoy), The Face Yoga Method: MA-RA-VI-LLA.

Tiene todo el sentido del mundo que, si ejercitamos los músculos del cuerpo para estar fuertes, para que no se nos caiga nada, para estar sanos y en forma, también ejercitemos los músculos de la cara. A mí esta idea me cautivó. ¡Nunca lo había pensado antes! Recomiendo a todo el mundo que busque a Fumiko y su @faceyogamethod, en Youtube y redes sociales. Hay un grupo en Facebook donde puedes preguntar dudas. Y realmente brinda mucha, mucha información gratuita, y consejos súper útiles.

Yo es verdad que compré un curso, porque necesitaba alguien que me guiara en el aprendizaje. Y realmente sostuve mi mes de rutina facial sin fallar ni un día, diez minutos diarios. Ahora ya lo hago más random, pero porque me acuerdo los ejercicios que mas necesito, y simplemente los ejecuto en el coche, en la calle, paseando al perro en el campo. Da igual. Hago caras muy raras, sí. Pero… ¿Qué más me da? Pero no sólo fueron los ejercicios. Sino que mi piel del rostro cambió dramáticamente con unos pequeños consejos. Aquí os lo cuento pero para la info súper completa, ya sabéis, ya saben, directo a la fuente: The Face Yoga Method.

*Aprendí a hacer una neblina hidratante que me cambió la cara. Es una receta de Fumiko, y luego compré un atomizador en Amazon, de los que usan los peluqueros para humedecer el cabello, son los mejores. Porque realmente al agua sale suave, como neblina, y no un chorro. Allí puse agua filtrada, glicerina vegetal, y aceites esenciales (lavanda, rosa, geranio). Y el milagro se hizo. No más cutis seco. La llevo a todas partes y la uso continuamente.

*Complementé esto con más grasa buena en mi alimentación: aguacate, nueces, sésamo, y un complemento de omega 3. A veces también aceite de Onagra, omega 6, sobre todo porque era vegana, aunque ahora he vuelto a comer huevo o atún algún día suelto. A veces me unto aceite de coco en la cara o aceite de jojoba.

*Las mascarillas caseras, ¡un boom! Mezclar sobre todo yogur (puede ser de soja o coco, el griego o natural es genial si no eres vegano) con miel, y untarte la cara, un placer. Pringoso, sí. Pero la piel tan agradecida. A veces mezclo el yogur con chocolate, con cúrcuma, o me hago la mascarilla de aguacate, o de plátano. A veces me unto una clara de huevo. Una vez me hice una exfoliante con café. Todo esto léelo en el blog de Fumiko, busca info, merece la pena. Yo lo recomiendo 100%.

Yo con mi cara de chocolate, de entre casa y en mi cocina vintage.

*El 100 splash lo sigo haciendo, aunque a veces es 50 splash. Consiste en arrancar el día tirándote agua fría en la cara, cien veces, a toda velocidad. ¡Funciona! Y cuando salgas al monte, y te cruces un río, o incluso en el mar, puedes hacerlo también. Como todo, se trata de crear un hábito.

*Por último, pero no menos importante, esto es lo que más me cuesta. Lo hice mucho tiempo y luego abandoné. ¡Mañana retomo! Beber agua tibia o caliente a todas horas. En vez de fría, en vez de con las comidas, beber todo el día chupitos de agua y mejor si está caliente. Cuando lo hacía, lo notaba: más hidratación, mejor eliminación, pero sobre todo, no iba a hacer pis todo el tiempo es como si esta agua, a esta temperatura se quedara en mi piel mejor. Porque no me he sentido hinchada. Cuando la bebo fresca, sí. No sé por qué abandoné este gran hábito.

Lo ideal para poder hacer todo y que no parezca un montón:

-Te levantas, vas al baño, 100 splash de agua fría en tu cara.

-Te untas la cara con yogur y miel o algo chulo, mientras haces cosas: desayunos, mochilas, hijos, camas, leer, escribir tu blog, lo que te toque. Dejas al menos 20 minutos. Y por supuesto bebes un vaso de agua caliente, te preparas un termito con más agua caliente o templada para el resto del día, o medio día.

-Desayunas o te complementas o ambos, ya pasaron los 20 minutos, enjuagas, neblina y tu crema. Si te da tiempo, unos ejercicios. Sino, aprende los que más necesitas, y los haces de camino. ¡Querer es poder! Y tu carita… ¡FELIZ!

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