Beatriz y los aromas.

Ésta es la segunda parte de la entrevista que hicimos con Beatriz Salido, Sonoterapeuta, especialista en Medicina China, Aromaterapia, Monitora de Pilates y Gimnasia Hipopresiva, entre otras muchas cosas.

El mundo de Beatriz es fascinante. El otro día nos hablaba de la terapia de sonido, y luego de la Aromaterapia. Creo que todos hemos oído hablar de esto, pero no sabemos bien para qué sirve, o el alcance que puede tener. No es sólo oler algo bonito, o evocador, sino mucho más.

Nos cuenta que esto es ancestral, y que se origina, al igual que la medicina tradicional, en la fitoterapia, es decir, las plantas. Lo que podemos extraer de ellas para sanar y/o prevenir. Sabemos que el gran poder de la medicina natural, que debería ser complementaria a la medicina tradicional-occidental, es su poder preventivo. Si todos tuviésemos esto en cuenta, habría menos enfermos. ¿No?

Volviendo a las plantas, la aromaterapia en particular, se trata de extraer el aceite esencial de la planta, o la flor, o ambos, o los tallos, o raíces, o capullos, o todo junto. Es una sustancia oleaginosa (aceitosa, si se quiere), y con aroma. Por eso, a la hora de hacer preparados, se mezcla con aceites, no con agua.

Y ahora vamos al poder de esos aceites, que, debes saber además que son volátiles. Las partículas olorosas se evaporan por así decirlo, así que los botecitos deben estar muy bien cerrados. Pero su poder es tan inmenso, que merece la pena prestar ese poquitito de atención. Esos botecitos de aromas son un tesoro.

Y son un tesoro además porque su extracción es un proceso delicado, dedicado y con mucho mimo. En su mayoría estos aromas son extraídos por destilado de vapor. Eso asegura que el aceite es genuino y natural -salvo aceites de cítricos que se obtienen mecánicamente.

Es importante tener en cuenta que, aunque se trate de sustancias naturales, hay que conocer muy bien los aceites para saber en qué medida y de qué manera utilizarlos.

💜 El primer efecto, el más conocido, es a través del olfato. El bulbo olfativo, nos cuenta Beatriz, está directamente relacionado con nuestro sistema límbico, responsable de las emociones. Por eso, con sólo inhalar un poco de aroma de lavanda, nos sentimos relajados casi de manera inmediata.

💜 A través de la piel, aunque tenga que atravesar esta barrera, al ser su peso molecular muy bajito, la atraviesa muy rápido y llega al torrente sanguíneo casi de inmediato para distribuir todos sus beneficios. Ojo, que para uso tópico, deben ser diluídos en otro aceite que hace de vehículo.

💜 Y por último, los aceites esenciales también actúan a nivel vibracional. Su vibración nos armoniza. Cada planta tiene una vibración. Incluso los aceites se utilizan como anti-víricos, antifúngicos ,anti-infecciosos, etc.

Lavanda.

Para saber que estás comprando un aceite esencial “de verdad”, natural, tienes que mirar el precio. Si es súper barato, sospecha. Pueden ser químicos, tener alcohol, fragancias, etc. Y pueden ser irritativos. Los aceites esenciales buenos, de verdad, tienen que poner el nombre de la familia “lavanda”, y el tipo de subespecie. Tiene que tener nombre y apellido, nos dice Beatriz. Tiene que decir también de qué parte de la planta o flor se ha extraído. Por último, tiene que decir que fue extraído por “destilación de vapor”. Si puede ser ecológico además, sería perfecto.

Los aceites esenciales no caducan, pero hay que cerrarlos muy bien y protegerlos de la luz y calor, para que duren. Si el botecito se abre mucho, las partículas olfativas se evaporarán. Lo ideal es diluirlo y pasarlo a otro botecito, para conservar el aroma del aceite original.

¿Si tuviéramos que tener un comodín, ese aceite que te acompaña toda la vida?- le pregunto a Beatriz, para terminar. Y me dice, sin duda: “¡Lavanda!” Tiene un amplio espectro, todo el mundo lo ama, sirve para relajar y se puede difundir por la casa (o en algodones entre la ropa). No tiene contraindicaciones. ¡Y cura las quemaduras!

Ahora, si padeces de migrañas o dolores de cabeza recurrente, nos recomienda además la menta piperita, éste sí diluído. Y la ravintsara, para el tracto respiratorio. Con el tema del COVID, ha sido y es una estrella.

Yo como siempre con Beatriz, me quedo fascinada y sumamente agradecida, y estoy deseando compartir esta información con todos vosotros/ustedes. Así que además de leer el blog, pronto publicaremos el vídeo completo. Gracias Beatriz, una vez más, por tus conocimientos, brindados de una manera tan generosa, clara y sencilla, al alcance de todos. Besos y abrazos, y ¡Hasta pronto!

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